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¡¡ Que viene el coco ¡¡

De todos es sabido que finalmente el eurogrupo ha puesto a disposición del gobierno 100.000 millones de euros para el saneamiento de nuestro sistema financiero. En principio parece que la ayuda se ha orquestado como directamente otorgada a las empresas y no al gobierno, que según manifiesta, no se le exigen contrapartidas más allá del tipo de interés que parece gravará la operación con el 3% aproximadamente.

El hecho de que existan o no contrapartidas lo veremos probablemente muy a corto plazo si se materializan las recomendaciones europeas de la subida del iva, medidas complementarias para retrasar la edad de jubilación y una profundización mayor en la reforma laboral.

¿Tendremos más deuda?¿Incurriremos en más déficit?¿Cual sería el mecanismo de funcionamiento?.

En principio el FROB recibirá el dinero y lo prestará a las entidades que lo necesiten utilizando un producto de ingeniería financiera denominado BONOS CONTINGENTES CONVERTIBLES. Bonos por que en principio funciona como deuda que reconoce el banco, contingentes porque según las contingencias que se produzcan previamente establecidas (generalmente relacionada con las exigencias de capital) puede activarse la tercera definición de convertibles y acabar siendo acciones. Este tipo de productos tienen la consideración de deuda subordinada lo cual quiere decir que en caso de quiebra sus tenedores serían los últimos en cobrar aunque en este caso aún no se ha confirmado si la prelación en el cobro va a ser prioritaria al ser su origen el FEEF/MEDE.

Parece que con este tipo de producto no nos libramos de contabilizar más deuda pública, pero sin embargo, en teoría, no produciría más déficit puesto que los intereses que cobraría el estado por prestarlo a las entidades financieras superarían al que debía de pagar a su prestamista.

En definitiva, si tengo un amigo al que no le van muy bien los negocios puedo intentar ayudarlo prestándole dinero a un tipo de interés muy goloso y a cambio recibir unos cuantos cocos pero teniendo en cuenta que si a mi amigo no le van bien las cosas y su capital baja por debajo de un umbral establecido de antemano me va a convertir a la fuerza en su socio, es decir, seré socio de una empresa que para el mercado no va nada bien y por ello no me darían mucho dinero por mis acciones. Para más desgracia si la empresa se va a pique seré de los últimos en cobrar. Está claro que si el tipo de interés no es muy interesante mi amigo es el que se beneficia más dado que accede a una financiación barata puesto que si tiene problemas de solvencia convierte mi deuda en acciones y ya no tiene que acudir a otros amigos a pedirle dinero. Probablemente sus otros amigos le exigirían más al ver la situación en la que me encontraba yo y su empresa.

Probablemente la solución no ha sido del todo mala. Esperemos que a nuestro amigo no le vayan mal las cosas, por nuestro bien.

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