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Retribuciones del Administrador de una empresa

Si recordáis el caso de mi primo con los CDS os diré que cuando creó la empresa tuvo multitud de quebraderos de cabeza. Dada la diversidad de trámites que tenía que realizar optó por visitar la cámara de comercio y solicitar ayuda. Una vez dados los pasos realizados se encontró con el escollo de no saber qué tratamiento iba a darle al sueldo que él consideraba le correspondía por su trabajo, aunque se lo pagara a sí mismo, puesto que la sociedad que creo era una sociedad limitada unipersonal.

Eso de pagarse el sueldo a uno mismo parece un chollo porque creemos que nos podemos poner el que nos de la gana y cuando queramos y que la sociedad corra con todos los gastos .Aunque si nos despedimos a nosotros mismos no podremos demandarnos porque el juez no creo que lo viera con buenos ojos.

El caso es que si consideramos gasto deducible a efectos del impuesto de sociedades el sueldo que nosotros consideramos aceptable la sociedad nos haría una retención nada menos que del 42% por entender que actuamos como administrador de la sociedad o bien una cantidad probablemente inferior si tomamos como base el salario entendido como un pago por los servicios prestados como socio-trabajador. Aunque a efectos del IRPF la retención solo supondría un pago a cuenta de los impuestos futuros a nadie le gusta pagar por adelantado una cantidad tan elevada así que no queda más remedio que intentar encuadrarnos de la mejor manera posible para pagar lo justo.

En primer lugar hemos de saber si los estatutos establecen el cargo como remunerado o gratuito ya que si nos asignamos un sueldo por el cargo de administrador y este está reflejado en los estatutos societarios y en ellos se especifica o bien una cantidad fija o bien una variable con expresión de porcentaje y base no habría ningún problema para considerarlo gasto deducible a efectos de sociedades sujeto a retención del 42%. De igual manera a efectos del IRPF sería considerado rendimientos del trabajo.

¿Y si el cargo es gratuito o no se especifica nada en los estatutos? Está claro que el trabajo de gestión de la sociedad por muy insignificante que sea si no tiene trabajadores alguien lo tiene que realizar y en el caso de una sociedad unipersonal sin trabajadores se supone que el único socio es quien lo realiza. En algunos casos se podría considerar a efectos de responsabilidad y quizás probatorio que se hiciese un auto-contrato según la ley laboral adecuado a las funciones realizadas por el socio-trabajador que habría de transcribirse en libro-registro de la sociedad y que habría de ser legalizado de igual manera que el libro de actas. ¿Algún requisito más? Pues sí.

Primero que sea calificado como gasto a efectos contables, que esté en resultados y que no haya ninguna discrepancia entre la deducibilidad del gasto a efectos contables respecto a los efectos fiscales. ¿qué quiere decir esto último? Pues que no vayamos a hacerles regalitos que lo incluyamos como sueldo y así nos salga un pico más barato vía deducibilidad. Así que si no podemos justificar que el importe incluido en la nómina se corresponde con el remunerado por los servicios prestados a la sociedad mejor es que lo dejemos no vaya a ser que el descuento se transforme en un importante sobrecoste. Todo lo dicho anteriormente tiene otra lectura y es que la administración considere que existe una ordenación por cuenta propia y existencia de medios de producción en sede del socio, que si tenemos en cuenta las sentencias de los tribunales en este aspecto, parece que así lo considera. Este hecho supondría el alta como profesional en actividades económicas con las consiguientes obligaciones formales y contributivas.
Otra cosa que tenemos que tener en cuenta es la referida a la valoración de la remuneración dado que se entiende operación vinculada y el importe ha de corresponderse con el valor normal de mercado entendido este como aquel que se habría acordado por personas o entidades independientes en condiciones de libre competencia. Así que la remuneración tendría que ir en la línea de la establecida por los contratos similares para las funciones realizadas.

¿Y el seguro autónomo? Está claro que este seguro es un costo personal del administrador-socio-trabajador y si fuese sufragado por la empresa esta debería incluirla como retribución en especie efectuando el correspondiente pago a cuenta y deduciéndose la misma como gasto de personal aunque supondría lógicamente su inclusión como retribuciones del trabajo en la declaración del IRPF del perceptor que sí podría deducirse como gasto el importe del seguro.
Hay que tener en cuenta que si las retribuciones no lo fueran por el ejercicio de un trabajo personal derivado de una relación laboral ordinaria o especial o por la condición del administrador debería calificarse como rendimientos del capital mobiliario procedentes de la participación en los fondos propios de la sociedad.

En resumen, lo que se pretende lógicamente es que el socio no aproveche para tributar por un importe inferior al que debiera corresponderle aprovechando su particular situación así que prescindiendo de los aspectos formales y siempre que pudiéramos probar por medios de prueba admitidos en derecho (la calificación de los rendimientos es una cuestión de hecho) que nuestra situación es la declarada no debíamos de tener ningún problema.
Ahora tenemos el problema de qué hacer con el importe que pagamos de seguro autónomo. ¿Es deducible en el impuesto de sociedades?¿Qué sucede si lo paga la sociedad?¿Y si lo pago yo?.

Como tal no es deducible del impuesto de sociedades puesto que es un gasto que ha de asumir el asegurado en este caso y solo será deducible via IRPF como cargas sociales, sin embargo, la sociedad sí podría pagarlo e incluirlo como pago en especie en la nómina del socio tributando por ello o bien podría descontarlo del importe a pagar a cuenta de las remuneraciones.

Hasta aquí los efectos en relación con el impuesto de sociedades aunque nos queda por evaluar dichos efectos respecto al IRPF que no serían otros que el de imputar como ingreso el importe percibido por nuestros servicios y como gasto el seguro autónomo tratando las retenciones como pago a cuenta descontándolas de la cuota liquida total.
Por último indicar que cualquier otro pago a socios o administradores al margen de lo comentado anteriormente se ha de tratar como si fueran retribuciones del capital y debían de pagarse vía dividendo con las limitaciones que le atribuyen las leyes de sociedades por lo que no se consideraría gastos a efectos del impuesto de sociedades y se imputarían como rendimientos del capital mobiliario a efectos del IRPF.

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